DANA HART

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Abrevio mi nombre como Dana Hart. Nací en el barrio de Flores, Buenos Aires, Argentina, un 12 de septiembre de 1986 y pasé los primeros años viviendo con mi madre y con mi hermano.

A los seis años comencé a ser violentada sexualmente por un ex padrastro. Fui abusada hasta que cumplí los diez. Generalmente cerraba bien los ojos para no ver, pero muchas veces era obligada –entre otras cosas- a mirar revistas pornográficas, mientras él se satisfacía, si nadie más estaba cerca.

Cuando mi madre hizo la denuncia, logró que fuera juzgado y encarcelado, pero durante muchos años esta violencia siguió ejerciendo sus efectos. Sin disminuir por eso, la existencia de momentos felices, como algunos de los años en los que nos mudamos y vivimos en la ciudad de Mendoza.

El año 2001 me tocó ser parte, cuando apenas tenía quince años, de una increíble movilización social que obligó al Presidente de turno a renunciar a su cargo. Este hecho fue de gran impacto. Muches jóvenes de nuestra generación, supimos que teníamos que hacer algo, apoyar. Meses más tarde, con mi madre y con quien se convertiría en su -actual- marido por más de veinte años, cumpliendo el rol de padre y más tarde, abuelo, tuvimos que exiliarnos, por problemas económicos, a Chile, país que posee una riquísima historia de lucha y organización. Por lo que al año siguiente, ya estaba participando activamente, buscando colaborar con la clase trabajadora, apoyando las huelgas, elaborando periódicos y boletines informativos -junto a quien hasta el día de hoy es mi gran amigo-, e invitando a mis compañeras del colegio a reuniones feministas.

Posteriormente, impulsé un Museo del Trabajo que recolectó objetos históricos como herramientas antiguas, fichas salitreras, ropas, diarios y elementos propios de una historia a contracorriente. Dicho Museo llegó a tener sus instalaciones en un Liceo Técnico Industrial Minero enorme, en el que trabajé como docente durante varios años, después de egresar como Profesora de Historia y Ciencias Sociales, hasta que fui despedida por ser parte -divergente- del Colegio de Profesores -aunque la causal que dieron fue que no encajaba con ellos mi perfil-.

Desde el 2006, pero con mucha fuerza el año 2011, y recientemente también el año 2019, se vivieron en Chile, impactantes protestas sociales, en las que intenté aportar mediante fanzines –uno de los últimos es una Breve Historia de las Mujeres Estridentes-, periódicos, diarios, boletines y la participación en diferentes instancias organizativas -en una de las cuales cuestioné los métodos burocráticos y viví las consecuencias-. Por otro lado, también busqué aportar con todo lo que pude a la lucha por la legalización del aborto en Argentina durante el año 2020, proceso que se extiende por Chile y el mundo entero.

En el medio, hace unos cuantos años atrás, me casé con un trabajador, soldador, actualmente subcontratista del mineral, con el que estamos separados por su actuar patriarcal y fui madre -de una estrella-, pasando a sentir en el propio cuerpo el peso de las cadenas, al igual que el 80% de las mujeres madres, cuidadoras exclusivas, de nuestrxs hijxs. Pues como dice Flora Tristán, dentro de la clase trabajadora, la oprimida entre oprimidxs es la mujer -y la disidencia-, obligada a trabajar, fregar, barrer, cocinar, lavar, a realizar las labores reproductivas, sin remuneración y sin indemnización por años de servicio. Sometidas a su vez, a las más crudas violencias de género, golpes, violaciones, empujones, insultos, abandonos y muertes.

Busqué entonces especializarme en cómo ayudar a las mujeres oprimidas, trabajadoras, del pueblo pobre, trans, racializadas, indígenas, a quienes producen a les productores y realicé diversos cursos en psicoterapias breves, seminarios sobre mujeres feministas y estudios para la recuperación de experiencias históricas que sirven de faro como la asombrosa Comuna de París.

Hace algunos años empecé a escribir libros respecto a la violencia sexual, a las mujeres históricas que desde el feminismo lograron cuestionar las violencias que nos oprimen y salí a buscar mi propia voz. Para que ninguna de las violencias que sufrimos puede acallarnos. Porque esta voz, es parte de una larga tradición de mujeres disidentes que no puede detenerse.

¡¡SOMOS UN MISMO GRITO!!

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Historial:

+ Autora del libro «Sexualidad Feminista» de la Editorial Gnomo Errante, Argentina

+ Autora del libro «Histe(ó)ricas» de la Editorial Gafas Moradas, Perú

+ Autora del libro «Despatriarcado» de Venta Libre y Gratuita

+ Autora de «Volcánicas», de la Editorial Gafas Moradas, Perú

+ Co-Autora de los Fanzines «Libros de Mujeres Disidentes»

+ Licenciada en Historia y Ciencias Sociales, Universidad Arcis, Chile

+ Profesora en Historia y Ciencias Sociales con mención en Patrimonio Cultural y Ciudadanía, Universidad Arcis, Chile

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Especializaciones:

+ Curso Universitario de Psicoterapia de Tiempo Limitado en la Universidad Cardenal Herrera, España

+ Curso de Clínica Psicoanalítica en Tiempos de Crisis, Universidad Adolfo Ibáñez, Chile

+ Curso Orígenes del Patriarcado, Centro de Estudios Ímpetu, México

+ Curso Intervención en Abuso Sexual, Cedeb, Chile

+ Curso Abordaje del Abuso Sexual Infantil, Fundación Ciudad del Niño, Chile

+ Curso Betty Friedan, Episteme, Argentina

+ Curso Simone de Beauvoir, Episteme, Argentina

+ Curso Introducción a las Teorías Feministas III, Universidad de Chile